Confirman que estructura prehispánica encontrada en Campeche fue residencia de élite maya
Especialistas del INAH sostienen que los elementos en sus fachadas aluden a conceptos de eternidad y poder cíclico, lo que le confiere un rango jerárquico superior.
- Redacción AN / HG
28 Sep, 2026 14:02

Una residencia de élite, testimonio invaluable de la complejidad sociopolítica y el sofisticado sistema de creencias de la civilización maya, en particular de la región Tierras Bajas Centrales, fue protegida in situ en las proximidades de la estación y poblado de Xpujil, en Campeche, como parte del Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), realizó trabajos de consolidación y restauración de la estructura, en la que destacan elementos arquitectónicos, como sus paramentos aún en pie y el muro norte, elaborado con pequeños sillares y su fachada finamente careada.
Además de valores arquitectónicos, la convergencia de rasgos estilísticos y simbólicos derivaron en un estudio iconográfico que sustenta que, más allá de una función ornamental, los elementos de roca caliza labrados en sus fachadas involucran conceptos de eternidad y poder cíclico, confiriéndole un rango jerárquico superior como residencia de la clase gobernante.
De acuerdo con el arqueólogo Aldo Germán Dena Castro, la residencia fue construida durante el Clásico Tardío-Terminal (600-900 d.C.), en el auge de asentamientos de mayor escala, caso de Xpujil, Becán y Chicanná, con los cuales comparte atributos de los estilos arquitectónicos de las regiones Río Bec y Chenes.
En su fachada principal, orientada hacia el sur, se localizaron un par de accesos a las crujías, ambos con elementos ornamentales. La entrada poniente presenta la esquematización de un antiguo templo maya, mientras que la oriente consiste en una portada zoomorfa parcial.
La sección oriental de la fachada se distingue por tres mascarones del dios maya K’awiil, dispuestos en cascada. La representación de la divinidad protectora de la clase gobernante, sugiere que, quizás, la comunidad que erigió el edificio lo veneraba como figura tutelar.
Símbolos dinásticos
Como atributos vinculados al numen, se observan una orejera cuadrangular con esquinas redondeadas, de la que emanan elementos incisos que aluden a motivos fitomorfos; una figura en forma de vírgula en el rostro, que podría interpretarse como flamas, y dos apéndices alargados que se identifican como componentes de una nariguera de hueso, anota Dena Castro.
Otro elemento significativo es una banda con glifo celestes, la cual corona la región cefálica de cada uno de los rostros de Kawiil, y que sitúa a la deidad en un plano cosmogónico superior. Se trata de un ornamento asociado con Venus, y que relaciona al edificio con los ciclos astronómicos, la guerra y el renacimiento, temas centrales en la cosmogonía de las élites regionales.
El arqueólogo detalla que el conjunto arquitectónico remata con una cornisa salediza decorada con un motivo de estera o petate (glifo Pop), símbolo del poder dinástico y los tronos reales, “el cual confirma que fue ocupado por la nobleza o la élite gobernante”.
La decoración arquitectónica consolida al recinto como un espacio de influencia política y religiosa dentro de la sociedad del Clásico Terminal, revelando que servía a las élites para difundir su ideología política y religiosa. Al mismo tiempo, sus artífices supieron transformar la arquitectura en un vínculo entre los planos terrenal y el divino.
Por último, Dena Castro adelanta que se hará un estudio comparativo sobre la dispersión y transición de dichos atributos arquitectónicos en la región Río Bec, así como acerca del empleo de la distribución espacial en conjuntos triádicos, donde probablemente se emplazaron edificios con características similares.







