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La ciencia detrás de la reducción del área de la vaquita marina

Mientras ambientalistas califican la medida de retroceso histórico, el presidente del CIRVA, Dr. Lorenzo Rojas Bracho, sostiene que concentrar la vigilancia en un perímetro menor y habitado por la vaquita marina es más efectivo que patrullar miles de kilómetros vacíos.

  • Redacción AN / SH
19 Oct, 2026 08:31
La ciencia detrás de la reducción del área de la vaquita marina
Imagen generada con IA con fines ilustrativos

Por: Samantta Hernández Escobar.

Con una población estimada de apenas entre 7 y 10 ejemplares en libertad, la vaquita marina (Phocoena sinus) se enfrenta a la prueba más crítica en sus millones de años de historia evolutiva. Clasificada en Peligro Crítico (CR) por la Lista Roja de la UICN y en Peligro de Extinción por la NOM-059-SEMARNAT-2010, el mamífero marino más amenazado del planeta y endémico del Alto Golfo de California sufre por naturaleza una baja tasa reproductiva.

En este contexto de extrema fragilidad biológica, el Gobierno de México oficializó un acuerdo interinstitucional suscrito por la Semarnat, la Sader y la Semar que reduce aproximadamente en un 86 por ciento la superficie donde estaba prohibido el uso de redes de enmalle.

Con la entrada en vigor del decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el área restringida disminuyó de 11,106 kilómetros cuadrados, fijados en 2020, a 1,562 kilómetros cuadrados, liberando 9,544 kilómetros cuadrados para la navegación y la operación de artes de pesca tradicionales por parte de embarcaciones menores.

“Confundir la superficie en papel con la protección real”

La publicación del decreto generó alarmas entre redes ambientales internacionales que interpretaron la medida como un desmantelamiento de las salvaguardas del cetáceo.

Sin embargo, en entrevista para Aristegui en Vivo, el Dr. Lorenzo Rojas Bracho, presidente del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA) y coordinador de Mamíferos Marinos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), precisó que esa lectura omite la realidad operativa del mar.

Describir esto como la eliminación del 86% de la protección confunde la superficie regulada en papel con la protección efectiva de los animales.

El especialista explicó que el ajuste responde a una evaluación técnica realizada a solicitud del actual gobierno por el CIRVA, órgano científico independiente integrado por expertos de México, Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón.

El análisis de los datos de monitoreo acústico y visual recopilados desde 2015 demostró que, al reducirse drásticamente la población, las vaquitas tendieron a concentrarse en su hábitat óptimo, dejando vastas extensiones del polígono anterior sin un solo registro de la especie en años.

Aseguró que mantener una superficie gigantesca que no se logra vigilar adecuadamente y que incluye grandes áreas donde ya no tenemos registros recientes de vaquitas no estaba ayudando.

Es como cuando pierdes un anillo: si sabes que se te cayó en la recámara, concentras la búsqueda ahí en lugar de repartir el mismo esfuerzo por toda la casa. Los registros nos permiten saber exactamente dónde se concentra la vaquita y ahí es donde conviene volcar la protección e inspección.

El factor humano y el equilibrio socioambiental

La reformulación regulatoria también atiende el frente social. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la medida argumentando que busca resolver una crisis de bienestar en comunidades pesqueras como San Felipe, Baja California, cuyos pobladores han enfrentado severas vedas pesqueras.

Se hizo un estudio, de manera muy importante, de cómo se protege la biodiversidad y, al mismo tiempo, se permite que los pescadores puedan vivir adecuadamente.

Al respecto, el Dr. Rojas Bracho coincidió en que los esquemas de conservación no pueden desligarse de las comunidades locales: “No puedes proteger a la vaquita llevando a la extinción a las familias”, destacó, recordando que las cooperativas de San Felipe participaron activamente desde 2023 y 2024 proponiendo esquemas de manejo adaptativo

Tres condiciones innegociables para evitar el colapso

Pese a respaldar el enfoque de focalización, el presidente del CIRVA advirtió que reducir el polígono no resolverá el problema por sí solo si el Estado no garantiza tres condiciones operativas indispensables:

Vigilancia estricta e ininterrumpida: Cero tolerancia al despliegue de redes agalleras en las zonas activas de la vaquita.

Monitoreo satelital (GPS) obligatorio: Seguimiento en tiempo real de todas las embarcaciones menores (“pangas”) para verificar dónde están pescando realmente.

Artes de pesca alternativas: Desarrollo e instrumentación urgente de métodos de captura seguros para la vaquita y económicamente viables para las familias.

Por su parte, organizaciones como el Center for Biological Diversity, a través de su representante Alex Olivera, mantienen una postura crítica, señalando que abrir más de 9,500 km² a redes de enmalle incrementa el riesgo de que las últimas vaquitas queden atrapadas accidentalmente en redes dirigidas a la pesca ilegal de la totoaba (Totoaba macdonaldi).

El mapa operativo: Zona de Tolerancia Cero y Canal de Tránsito

El nuevo acuerdo mantiene intacta la Zona de Tolerancia Cero (ZTC), un núcleo protegido de 225 kilómetros cuadrados bajo patrullaje las 24 horas por parte de la Semar, Profepa y Conapesca.

No obstante, el decreto autoriza la habilitación de un canal de navegación de 3.39 kilómetros de largo por 383 metros de ancho dentro de la ZTC para permitir el tránsito de pangas hacia otras áreas de pesca, bajo la regla estricta de prohibir cualquier red en el agua durante el trayecto.

El Dr. Rojas Bracho reveló que en la 13ª reunión del CIRVA el comité expresó preocupación por un área del noroeste que requiere atención inmediata para garantizar su cobertura.

Destacó, sin embargo, que el nuevo acuerdo posee un carácter adaptativo: si los monitoreos futuros detectan movimientos de las vaquitas hacia otros puntos del Golfo, los límites del polígono deberán reajustarse de inmediato para seguir a la especie.