“Nietzsche, un filósofo vigente y vitalista”: Pablo Lazo Briones
El académico y filósofo propone una nueva aproximación al pensador alemán con el diccionario.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Este 15 de octubre se conmemora el natalicio 182 de Friedrich Nietzsche. Más allá de la efeméride, la fecha obliga a traer al presente su pensamiento. Con el objetivo de acentuar el diálogo entre su filosofía y el presente, el académico mexicano Pablo Lazo Briones publica Así habló Zaratustra (Gedimex), un diccionario donde revisa los símbolos, las metáforas y las imágenes, construidas por el intelectual alemán.
Para el también profesor de la Universidad Iberoamericana, el estilo literario del autor de El nacimiento de la tragedia, “es parte de su filosofía misma”, de ahí la necesidad de profundizar en su significado de cara a la época actual.
¿Qué te lleva a hacer este diccionario nietzschiano?
A pesar de que se habla mucho de él y hay decenas de libros publicados sobre Nietzsche, no había encontrado un diccionario que destacara los símbolos, las metáforas y las imágenes que creó. Su estilo literario es parte de su filosofía misma. Además, en cada entrada me adentro en debates contemporáneos de la cultura.
¿En dónde radica la mayor vigencia de los conceptos de Nietzsche?
Ahora que estamos debatiendo la inteligencia artificial una referencia es importante es su metáfora del “lisiado al revés” y que se refiere a un hombre que tiene mucho de una sola cosa, pero carece de todo lo demás. Es una persona con una prótesis técnica que hace todo por él, pero el resto de los elementos que componen su vida funcionan mal. A nivel social podríamos referirnos a una sociedad hipermoderna, pero a la que sus sistemas de democracia y justicia no le funcionan. Otro ejemplo tiene que ver con el sentido de la tierra. Nietzsche hace un llamado constante a renaturalizar al hombre, en nuestro caso al hombre tecnificado. Nos habla del regalar como una forma de poder y que en nuestro caso se relaciona con el populismo y su forma de ejercer el dominio, pero de una manera decadente.
Al revisar su obra para este diccionario, ¿cuál es, entre sus libros, el que mejor se sostiene y cuál es el que menos?
El libro central del diccionario es Así hablaba Zaratustra, está lleno de metáforas, metonimias y por lo mismo es el más fuerte. Otro título que se sostiene es Humano, demasiado humano, donde hace una crítica muy avanzada a la modernidad y que todavía alcanza a nuestra época. En contraparte, diría que varios argumentos de Genealogía de la moral tienen aseveraciones que podrían ser interpretadas como misóginas o racistas. Aunque se puede hablar de malas interpretaciones de Nietzsche, la primera de ellas a cargo de su propia hermana Elizabeth quien metió mano a sus fragmentos y libros póstumos, y tergiversó su pensamiento como si fuera una filosofía puramente racista, es verdad que hay aseveraciones que pueden identificar así.
¿El diccionario puede interpretarse como una apología del filósofo?
El diccionario no intenta hacer una defensa, ni exculparlo de sus abusos. Sólo me interesa ponerlo en un campo de la cultura en donde todavía es vigente. La forma en que cuestionó, dudó y criticó, casi todas las valoraciones de su propia cultura todavía son válidas y no porque sus respuestas hayan sido siempre pertinentes, sino porque los problemas que expuso lo siguen siendo.
¿Se sigue leyendo a Nietzsche?, ¿se le lee bien?
Sí se le sigue leyendo, pero en muchos sentidos mal. Se le ve desde una cultura pop o kitsch, que descontextualiza sus ideas. Es frecuente ver frases suyas en redes y sobre casi cualquier cosa. Aún así, hay interpretaciones actuales también muy serias.
¿Qué nos diría hoy sobre herramientas como la inteligencia artificial?
Nietzsche criticaba la aceleración tecnológica. Sugería ir más despacio, con una vida fuerte en valores. Para él la inteligencia es una armonía humana creadora y vital, y no una máquina operando por programas.
En su momento, criticó la masa. ¿Qué nos diría del momento político actual y del auge de la derecha?
Es el gran crítico de figuras que hoy nos suenan caprichosas. Si bien criticó a la “plebe” lo hace sin ningún aristocratismo racial o de clase. Su cuestionamiento era a la manipulación mediante emociones de la masa. Criticaba a la negociación sucia y a la manipulación de la gente mediante el resentimiento. Decía Nietzsche, que cada vez que el Estado menciona la palabra pueblo, habla de manipulación y muerte, creo que esto resuena con lo que hacen nuestros mandatarios. Aquí sí me parece muy vigente.
¿Será quizá que es una de las marcas más rentables dentro de la filosofía?
El filósofo Peter Sloterdijk explora cómo Nietzsche se ha convertido en una marca o en un artículo de venta cultural, pero al mismo tiempo como esto nos permite descubrir lo que es sustancial en su pensamiento. Si se le sigue leyendo o consumiendo, es porque sus ideas siguen vigentes dentro de una sociedad decadente.
A Nietzsche se le conoce por este acento en la decadencia, pero ¿cuál es su parte más luminosa?
Sus símbolos e imágenes nos hablan de una fuerza vital y de renovación que apuestan por el futuro. Su voz “Dios ha muerto”, tiene que ver con el desenmascaramiento de una época que carece de grandes valores. La parte luminosa es su apuesta al futuro y una demanda de transformación en la que nuestras prácticas cotidianas tienen que verse renovadas. Nos pide una gran renuncia a las valoraciones sobre la felicidad, el amor y todo lo que seguimos como borregos, para realmente renovarnos, en ese sentido, su filosofía es vitalista. A eso es a lo que se refiere con su concepto “Super Hombre”, frecuentemente mal entendido.






