El avión donde atraparon a 'El Mayo' será exhibido en un museo de aeronaves de guerra tras donación del FBI | Marcos Martínez Chacón
Andrés Cabral, director de operaciones del War Eagles Air Museum, que forma parte del Aeropuerto del Condado de Doña Ana, en Santa Teresa, Nuevo México, dijo que el avión fue entregado en donación por la agencia federal tras su confiscación hace casi dos años.
- Articulista invitad@

Por Marcos Martínez Chacón*
El avión Beechcraft King Air en el que fue trasladado por la fuerza Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos hace casi dos años fue donado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) a un museo de Nuevo México, que lo exhibirá para contar la historia de la captura del capo que por décadas había eludido la justicia en su propio país.
Andrés Cabral, director de operaciones del War Eagles Air Museum, que forma parte del Aeropuerto del Condado de Doña Ana, en Santa Teresa, Nuevo México, dijo que el avión fue entregado en donación por la agencia federal tras su confiscación hace casi dos años. El FBI no respondió a una solicitud de información sobre la donación al museo.
En ese aeropuerto, ubicado cerca de El Paso, Texas, fueron capturados por agentes federales “El Mayo”, cofundador del Cártel de Sinaloa, y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El padre de Guzmán López había sido el principal aliado y socio de Zambada García antes de su tercera captura y extradición a Estados Unidos, donde purga una cadena perpetua.
Ahora, a casi dos años de la captura de “El Mayo” y Guzmán López, ocurrida el 25 de julio de 2024, el avión pasará a formar parte de la exhibición de aeronaves del museo, integrada en su mayoría por antiguos aviones de guerra, dijo Cabral.
“Es alguien importante en el crimen organizado”, dijo Cabral, quien se encontraba en el aeropuerto el día en que fueron capturados ambos capos. “Y debe contarse cómo fue aprehendido y cómo vino terminando al último”.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), “El Mayo” fue secuestrado por Guzmán López en Culiacán, Sinaloa, y llevado por la fuerza para su arresto al aeropuerto de Santa Teresa.
La traición habría ocurrido luego de que Guzmán López supuestamente lo convocó con engaños para servir como mediador en una reunión a la que también fueron invitados líderes políticos para hablar de un conflicto en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
Esa misma versión fue ofrecida por Zambada García en una carta divulgada por su defensa legal poco después de su captura para denunciar cómo presuntamente fue secuestrado para ser entregado al gobierno de Estados Unidos.
En diciembre de 2025, al anunciar que Guzmán López había aceptado un acuerdo de culpabilidad con fiscales federales, Andrew Erskine, fiscal estadounidense, también retomó esa versión para describir cómo se había logrado la captura tanto del hijo de “El Chapo” como de “El Mayo”.
Por su parte, en agosto de 2025, “El Mayo” también se declaró culpable de narcotráfico y de haber encabezado el Cártel de Sinaloa, catalogado como una organización terrorista extranjera junto con otros grupos criminales mexicanos y latinoamericanos por el gobierno de Donald Trump. Actualmente Zambada García se encuentra a la espera de su audiencia de sentencia, que fue programada para finales de julio de este año.
Narcoavión será exhibido entre aeronaves de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam
La aeronave ha permanecido en el pequeño aeropuerto de Nuevo México desde que el FBI la decomisó formalmente el día de los arrestos, de acuerdo con trabajadores del museo.
Un informe del decomiso publicado por el FBI poco después de las capturas atribuye la propiedad tanto a Zambada García como a Guzmán López. El avión fue valuado en 650,000 dólares en el documento del aseguramiento.
De acuerdo con una fuente conocedora de los acuerdos entre el FBI y el museo, la aeronave fue donada a través de un acuerdo con vigencia de cinco años porque no podría ser utilizada o vendida por el gobierno, ya que los números de serie de las piezas del avión fueron borrados o alterados antes de su arribo a Estados Unidos.
De hecho, la matrícula N287KA que fue sobrepuesta en los costados de la aeronave en realidad pertenecía a otro modelo de avión registrado en Estados Unidos, motivo por el cual tampoco se conocen los antecedentes de la aeronave.
Por esta razón, el avión podría ser finalmente desmantelado y vendido por partes al término del acuerdo establecido con el FBI, dijo la fuente, aunque esa posibilidad será analizada dependiendo del éxito de la exhibición.
Aunque el avión todavía no forma parte de manera oficial de las exhibiciones del museo, ya es común que algunos visitantes busquen la aeronave y para tomarse fotografías junto a ella, dijo Cabral.
”Lo teníamos dentro del museo pero lo tuvimos que sacar porque tuvimos varios eventos”, dijo Cabral. “Ha venido mucha gente que ha venido a verlo, todo mundo quiere saber qué pasó, cómo estuvo la captura”.
Sin embargo, ya se planea integrar el avión a la exhibición permanente del museo, aunque aún no se tiene una fecha para mostrarlo junto con aeronaves utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam por las fuerzas armadas estadounidenses.
Las incógnitas que rodean el traslado de “El Mayo” a EE.UU.
El traslado de “El Mayo” en el avión que ahora será exhibido como pieza de museo ha estado rodeado de incógnitas desde que ocurrieron los arrestos.
Una de las principales dudas ha sido planteada reiteradamente por el gobierno mexicano durante la pasada administración de Andrés Manuel López Obrador y la actual, encabezada por Claudia Sheinbaum.
Por ejemplo, tan solo la semana pasada, Sheinbaum reiteró la exigencia a Estados Unidos de aclarar el grado de involucramiento que pudieron haber tenido las agencias estadounidenses en la operación que derivó en la captura de “El Mayo”, quien por décadas eludió la justicia en suelo mexicano.
Sheinbaum reiteró esa exigencia al responder a la prensa sobre reportes que recuperaron extractos de un libro de memorias próximo a publicarse, escrito por el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.
La presidenta reaccionó en particular a lo escrito por Salazar sobre presuntos temores de López Obrador en torno a lo que “El Mayo” podría revelar sobre las redes de complicidad entre el Cártel de Sinaloa y funcionarios mexicanos.
“Si alguna preocupación tenía el presidente López Obrador”, dijo Sheinbaum en su conferencia de prensa, “es más bien la participación de alguna agencia del gobierno de Estados Unidos en la captura de ‘El Mayo’ Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos”.
Por su parte, la FGR durante la gestión de Alejandro Gertz Manero acusó en su momento a Estados Unidos de no haber respondido a varias solicitudes de información sobre el vuelo y la aeronave, como registros aeronáuticos, número de serie real del avión, constancia de recepción del vuelo por parte autoridades migratorias, entre otros datos. Hasta el momento se desconoce si Estados Unidos ha entregado la información que Gertz Manero pidió desde agosto de 2024.
Desde que se dio a conocer la captura de ambos capos, la embajada estadounidense, entonces encabezada por Salazar, negó cualquier involucramiento oficial en la operación que derivó en los arrestos.
En su libro de memorias, Salazar reiteró que él se enteró de las capturas una vez que ocurrieron en el aeropuerto de Nuevo México ese mismo día.
Los misterios en torno al piloto
De acuerdo con reportes oficiales, al aterrizar el avión solo viajaban “El Mayo”, Guzmán López y un piloto que nunca ha sido identificado de forma concluyente.
Tanto “El Mayo” como Guzmán López fueron arrestados por agentes federales estadounidenses. Se desconoce si el piloto fue puesto en algún momento bajo custodia federal.
El día después de las capturas, la entonces secretaria de Seguridad federal, Rosa Icela Rodríguez —ahora secretaria de Gobernación de Sheinbaum—, identificó erróneamente al piloto como Larry Curtis Parker, un ciudadano estadounidense que después se confirmó que no había tenido ninguna participación en el vuelo.
Las especulaciones en torno a la supuesta participación de Estados Unidos en la operación llevaron al Departamento de Estado durante la administración de Joe Biden a desmentir que el piloto haya sido un agente suyo.
“No era nuestro piloto, no era nuestra gente. El piloto no era un empleado del Gobierno de Estados Unidos ni tampoco un ciudadano estadounidense”, afirmó el Departamento de Estado en un comunicado posterior a los arrestos.
La narcoguerra en Sinaloa continúa
En medio de las incógnitas en torno a la operación que resultó en el arresto de “El Mayo”, en Sinaloa se ha registrado una ola de violencia sin precedentes que ha sido atribuida a una guerra desatada por la presunta traición de Guzmán López contra Zambada García.
La violencia estalló en septiembre de 2024 por enfrentamientos entre la facción de “Los Chapitos”, compuesta por los hijos de “El Chapo”, y “Los Mayitos”, comandada por Ismael Zambada Sicairos, hijo de “El Mayo” Zambada.
Desde esa fecha hasta ahora se han registrado cientos de homicidios, desapariciones y robos. La iniciativa privada ha dicho que la violencia ha sumido al estado en una “parálisis” que ha costado miles de millones de pesos.
El gobierno de Sheinbaum ha ordenado el despliegue de cientos de tropas en la entidad para contener la violencia y, según el discurso oficial, las acciones tomadas hasta ahora han logrado una reducción significativa en los homicidios dolosos.
Sin embargo, la ciudadanía en Sinaloa se ha mantenido firme en la exigencia de que el gobierno haga más para frenar la violencia.
Además de esto, activistas y expertos en seguridad han criticado la renuencia del gobierno de Sheinbaum para investigar las redes de narcocorrupción en Sinaloa y otras regiones del país.
En el caso de Sinaloa, por ejemplo, Sheinbaum ha rechazado la petición que hizo en abril el Departamento de Justicia (DOJ) para el arresto y posterior extradición de 10 funcionarios y exfuncionarios acusados de vínculos con el narcotráfico, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
Sheinbaum ha justificado la falta de acciones en contra de los individuos señalados por el DOJ a una supuesta falta de “pruebas” que su gobierno ha pedido a Estados Unidos para sustentar una acción como la que pide la administración de Trump.
En cuanto a Rocha Moya, considerado un cercano aliado de López Obrador, solicitó permiso para separarse del cargo luego de que el DOJ presentó una acusación criminal en su contra y contra los otros nueve funcionarios y exfuncionarios por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Rocha Moya ha negado las acusaciones de Estados Unidos, pero ha dicho que solo responderá ante la justicia del lado mexicano. En tanto, dos individuos que fueron acusados al mismo tiempo que el gobernador con licencia ya se entregaron a las autoridades estadounidenses.
Estos individuos son el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, quien fue secretario de Seguridad del gobierno de Rocha Moya, y Enrique Díaz Vega, quien se desempeñó como secretario de Administración y Finanzas del gobernador acusado.
Fue precisamente Rocha Moya uno de los políticos mencionados por “El Mayo” en la carta que difundió tras su captura.
En el documento, el capo sostuvo que el gobernador estaba convocado a la reunión donde finalmente fue secuestrado por Guzmán López. Rocha Moya también ha negado haber acudido al sitio.
Además del entonces gobernador, también fue citado el político local Héctor Melesio Cuén quien, según el capo, fue asesinado en el lugar del encuentro que, en realidad, era una trampa para llevarlo al aeropuerto en Santa Teresa.
*El autor es periodista enfocado en derechos humanos.




