Diego Luna asegura que 'México 86' trata 'de la caída del PRI'
El actor aseguró que la relación con Estados Unidos 'ha cambiado las reglas de todo' y expresó preocupación por el deterioro del debate democrático en México.
- Redacción AN / MDS

Diego Luna habló de la película México 86, una producción ambientada en la organización de la Copa Mundial de Futbol de 1986 en México y que, desde su perspectiva, funciona también como una mirada al desgaste político del PRI y al momento histórico que vivía el país tras el terremoto de 1985.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, el actor, director y productor habló sobre el filme, pero también sobre el contexto político actual, Donald Trump, la relación de México con Estados Unidos, la narcooplítica, la migración y el papel del cine.
El actor explicó que la cinta mezcla ficción y hechos históricos para retratar cómo se organizó el Mundial de 1986, luego de que Colombia renunciara a ser sede y México asumiera la responsabilidad pese al terremoto de 1985.
“Yo creo que la película en el fondo de lo que trata es de la caída del PRI”, afirmó. “En esa época en nuestro país todo camino terminaba en las oficinas del PRI, ¿no? En un escritorio adentro de ese lugar”.
En la película, Luna interpreta a Martín de la Torre, un personaje ficticio vinculado a la Federación Mexicana de Futbol. Según explicó, el personaje representa a quienes operaban dentro del sistema político de entonces. “Trabajar en la Federación Mexicana de Futbol en aquella época, era ser un soldado del PRI”, dijo.
El actor señaló que la película muestra el contraste entre la celebración colectiva que significó el Mundial y la fractura política que comenzó a evidenciarse tras el sismo de 1985. Recordó particularmente la rechifla al entonces presidente Miguel de la Madrid durante la inauguración del torneo.
“Ahí empieza el PRI a decir, se está desmoronando por dentro. O sea, ya la gente ya lo confronta de frente al aparato de Estado”, sostuvo.
También consideró que el terremoto marcó un punto de ruptura entre ciudadanía y gobierno. “La gente se sintió… habló de un abandono. El Estado ya no estaba ahí para ti”, dijo al recordar la respuesta oficial tras el desastre.
“Tienes, por un lado, la historia hermosa de la gente levantándose en esta ciudad ante la tragedia y viviendo el Mundial como una celebración de la comunidad que éramos”, dijo. “Y por otro lado, esta fractura entre el gobierno y la gente”.
Luna consideró que ese desgaste terminó desembocando en los procesos políticos que vendrían años después. “El priismo nadie lo tumbó, se derrumbó solito”, dijo al recordar el escándalo de los “cachirules”, que dejó a México fuera del Mundial de Italia 1990. “Se fue descomponiendo”.
Sobre el contexto actual, el actor rechazó que el país viva un regreso del priismo a través del gobierno encabezado por Morena, aunque manifestó preocupación por el deterioro democrático y por el impacto de la relación con Estados Unidos, bajo el gobierno de Donald Trump.
“Yo sí creo que el PRI es otra cosa y ya no vuelve”, afirmó. Sin embargo, agregó que existe “un conflicto muy grave” derivado de la relación fronteriza con Estados Unidos, el cual “ha cambiado las reglas de todo”.
“Me preocupa muchísimo que no nos permita construir nosotros un nuevo espacio democrático donde haya distintas fuerzas, donde haya distintas voces, donde se respeten los diferentes puntos de vista”, señaló.
En torno a la narcopolítica y las investigaciones impulsadas desde Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios estatales, consideró que el escenario puede representar una oportunidad para replantear las cosas en el país.
“Jalas el hilo y quién sabe hasta dónde se va”, comentó. “A mí me gustaría pensar que es una oportunidad. Ojalá que sea hacer las cosas como nunca se han hecho”.
No obstante, advirtió que Estados Unidos no busca necesariamente fortalecer a México. “Yo lo que creo que hay que tener claro es que de ese lado no hay ningún interés porque nos fortalezcamos como país”, dijo.
Diego Luna también habló sobre Ceniza en la boca, película que dirigió recientemente y que tuvo una recepción positiva en Cannes. El actor aseguró que dirigir es la faceta que más disfruta dentro del cine.
“Es la cosa que más disfruto hacer y que más tiempo me lleva”, comentó. Explicó que el proyecto aborda la migración latinoamericana hacia España y Europa, fenómeno que, dijo, se intensificó tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.
“Es una migración más segura, la migración a Europa y la puerta de España es una puerta más segura que tratar de cruzar México”, señaló.
Luna lamentó además que las nuevas generaciones acudan menos a las salas de cine y defendió la experiencia colectiva de ver películas en pantalla grande. “Para mí el cine fue fundacional”, dijo.
Sobre el estreno de México 86, el actor defendió el modelo híbrido entre salas y plataformas digitales. “Yo todavía creo que ambos pueden coexistir”, afirmó. La película ya se exhibe en algunas salas de cine y llegará a Netflix el 5 de junio

