Libros de la semana: Goran Petrović, José Antonio Marina…
Se suman a nuestras recomendaciones semanales una novela inédita de Céline y el nuevo poemario de Elisa Díaz Castelo
- Redacción AN / HG

El narrador serbio Goran Petrović publica una novela tan divertida como entrañable: Papel con sello de agua es una novela para disfrutar y repensar el sentido del lenguaje. El español José Antonio Marina presenta una nueva investigación tan lúcida como indispensable. El deseo interminable es un vertiginoso viaje a través del papel que juegan las emociones en la historia. Pasemos a Guerra, una de novela inédita del siempre provocador Céline. Cerramos nuestras recomendaciones semanales con el poemario Planetas habitables, de la talentosa Elisa Díaz Castelo.
Goran Petrović. Papel con sello de agua. Sexto Piso. Trad. Dubrakea Suznjevic. 135 pp.
La Congrega dei Cartari del puerto italiano de Amalfi produce el papel más fino de Europa, pero es famosa también por el minucioso proceso de selección de sus compradores. Todo depende de lo que se vaya a escribir en él. La reina de Nápoles, Giovanna II, quiere escribirle una irresistible carta de amor a Pandolfello Piscopo, el más querido de sus amantes. Acompañada de cien soldados, una comitiva de sirvientes, y una decena de escritores —los más importantes de su reino, encargados de plasmar sus sentimientos—, en el día más caluroso del mes de septiembre de un año cercano al inicio del siglo XV, emprende una expedición a dicha ciudad para conseguir el papel a como dé lugar. El autor serbio nos entrega una obra llena de humor que tiene como centro la escritura misma.
José Antonio Marina. El deseo interminable. Ariel. 302 pp.
“El objetivo de este libro es convencer al lector de que no estoy loco o, para ser más exacto, de que no soy víctima de la hýbris”. Así comienza el nuevo libro de José Antonio Marina, que surge de la convicción de que la historia humana puede comprenderse si descubrimos las esperanzas y los miedos que la impulsaron. A partir del estudio de las pasiones según la psicología, y en consonancia con el pensamiento filosófico y antropológico, el autor crea una nueva forma de aproximarnos a lo que somos: la psicohistoria.
Louis-Ferdinand Céline. Guerra. Anagrama. Trad. Emilio Manzano. 160 pp.
La peripecia del manuscrito de Guerra es novelesca. En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, al huir de Francia con otros colaboracionistas de los nazis, Louis-Ferdinand Céline dejó dos maletas repletas de manuscritos. Alguien las sustrajo, y su pista se perdió durante décadas, hasta que se recuperaron en 2021 y se procedió al estudio del material que contenían. El primero de los textos en ver la luz es Guerra, escrito entre las dos obras maestras que el autor publicó en el periodo de preguerra: Viaje al fin de la noche y Muerte a crédito.
Elisa Díaz Castelo. Planetas habitables. Almadía. 128 pp.
Cada lector es un mundo y, si ponemos la atención suficiente, lo es también todo ente que lo rodea: el sillón que lo sostiene, la lámpara que alumbra su lectura, el libro que tiene entre sus manos, el nematócero diminuto que sobrevuela su cabeza. Entre cada uno de estos mundos tiene lugar un intercambio incesante, una economía afectiva y material que los transforma. En Planetas habitables, Elisa Díaz Castelo traza, gracias a una escritura en la que las palabras de la ciencia cobran una sensualidad inesperada y las sutilezas de la vida contagian el placer de la ironía, un minucioso mapa que busca dar cuenta de la intrincada red de conexiones desplegada a nuestro alrededor a cada instante.






