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Crónicas de Exploración | Cuando la selva habla maya: una revolución educativa

En este proyecto, los niños aprenden ciencias ambientales no sólo en su lengua materna, sino también desde la selva que pisan cada día.

  • Redacción AN / SH
19 Feb, 2026 12:15
Naturaleza Aristegui
Crónicas de Exploración | Cuando la selva habla maya: una revolución educativa

Por Hilario Poot Cahun*
Exploradores de National Geographic Hub México

En Quintana Roo, donde la lengua maya todavía resiste entre los pliegues del monte y la memoria colectiva, niñas y niños mayas están viviendo una experiencia educativa sin precedentes: aprender ciencias ambientales en su lengua materna, con materiales diseñados desde su propio territorio y cosmovisión.

En las comunidades de La Esperanza, San Ramón, Hondzonot, Chanchen I y Pozo Pirata, las escuelas primarias indígenas son más que un centro educativo: son un laboratorio viviente donde lengua, ciencia y territorio se entretejen.

Este proyecto, impulsado por la organización Sayab Miats A.C. de Quintana Roo y Conservación Marina sin Fronteras (MCB, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, ha creado un currículo ambiental en lengua maya, acompañado de libros ilustrados, dinámicas de aprendizaje activo y actividades que dialogan directamente con la vida cotidiana de los estudiantes.

Por Hilario Poot Cahun

De la resistencia a la propuesta

Durante décadas, la lengua maya ha sido desplazada de los espacios escolares. Mientras se mantenía viva en los hogares y comunidades, el salón de clases operaba exclusivamente en español, lo que provocaba una desconexión profunda entre el conocimiento académico y la realidad de los estudiantes. Para muchos niños, aprender significaba dejar su lengua y mundo atrás, en lugar de fortalecerlos.

Frente a esta situación, el proyecto parte de una convicción sencilla pero transformadora: enseñar ciencias en lengua maya no solo es posible, sino necesario. Se trata de romper la falsa dicotomía entre conocimiento científico y saberes indígenas, y demostrar que ambos pueden convivir y enriquecerse mutuamente.

El primer paso fue el desarrollo de materiales monolingües en lengua maya sobre temas relevantes del entorno natural de los estudiantes. Los contenidos del primer libro abordaron especies terrestres como el mono araña, el loro yucateco y el mono aullador, animales emblemáticos pero ausentes en los contenidos escolares oficiales. Los capítulos no solo transmiten información científica, sino también valores culturales y ecológicos relacionados con la protección de estas especies.

Por Hilario Poot Cahun

Este proceso fue completamente colaborativo: participaron docentes de la Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ), estudiantes mayahablantes de la Universidad ntercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO), y se contó con el acompañamiento de científicos y sabios locales, lo cual garantizó tanto la pertinencia cultural como el rigor académico. El pilotaje se realizó durante cuatro semanas en cinco escuelas rurales, con sesiones de trabajo diarias y observación participativa constante.

Aprender en maya es resistir, pero también transformar

Uno de los hallazgos más potentes del proyecto fue la forma en que la lengua se convirtió en motor de transformación. Las reacciones de la comunidad educativa superaron las expectativas. Madres que nunca habían leído en su lengua se emocionaron al ver a sus hijos explicarles el ciclo de vida de un animal en maya. Algunos estudiantes que antes mostraban apatía o bajo rendimiento comenzaron a participar activamente y a hacer preguntas complejas sobre la fauna y el equilibrio ecológico de su región.

Para ellos, aprender en maya no es solo entender mejor los contenidos, sino sentirse vistos, valorados, reconocidos. La lengua dejó de ser un obstáculo, como tantas veces les habían hecho sentir, y se volvió un puente hacia el conocimiento y la autoestima.

Por Hilario Poot Cahun

Las evaluaciones cualitativas, los formularios de los facilitadores y los grupos focales realizados antes y después de las sesiones mostraron un incremento notable en la comprensión lectora, el interés por el medio ambiente y el fortalecimiento del sentido de identidad cultural. En total se grabaron más de 90 horas de sesiones, el 65% en lengua maya, y se analizaron con el software ATLAS.ti para garantizar una lectura rigurosa de los hallazgos.

Una propuesta que quiere crecer

El éxito del pilotaje ha abierto las puertas para soñar en grande. Actualmente, buscamos que este currículo se implemente de forma sistemática en al menos 32 escuelas indígenas de Quintana Roo. La meta es consolidar un modelo pedagógico intercultural que pueda adaptarse a otras regiones y lenguas originarias del país.

Además, ya se trabaja en un siguiente libro, basado en las observaciones recogidas durante la fase culminada. Este nuevo material incluye contenidos sobre especies marinas como el manatí, el caracol rosado y la tortuga, y se enfoca en la relación entre los ecosistemas terrestres y costeros. Así, el currículo no sólo enseña biología, sino que también construye una visión de interdependencia ecológica y territorial.

Este proyecto no pretende sustituir el currículo oficial, sino complementarlo, enriquecerlo y hacerlo verdaderamente significativo para los estudiantes indígenas. Es una apuesta por la justicia educativa, lingüística y ambiental.

Por Hilario Poot Cahun

¿Qué sigue?

El próximo paso es ampliar alianzas, capacitar a más docentes, y lograr que tomadores de decisiones y comunidades escolares conozcan y repliquen este modelo. El interés está creciendo. Algunos supervisores ya lo han solicitado para sus zonas escolares, y universidades están mostrando apertura para sumarse a procesos de formación docente intercultural.

La selva maya tiene mucho que enseñar. Solo hacía falta que alguien la escuchara. Hoy, gracias al esfuerzo colectivo de docentes, estudiantes, padres de familia, activistas y académicos, estamos abriendo un nuevo camino. Un camino donde el aula no está encerrada entre cuatro paredes, sino que se abre al monte, al cielo, al río… y a la voz milenaria que aún habita en nuestra lengua.

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Hilario Poot Cahun*

Nacido en Tihosuco, Quintana Roo, es nativohablante del maayat’aan (maya yucateco). Es licenciado en Lengua y Cultura por la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO), cuenta con la especialidad en “Enseñanza del Inglés como Segunda Lengua” por la Universidad Pedagógica Nacional en la Ciudad de México y es maestro en Educación Intercultural por la UIMQROO.

En el verano de 2010, cursó el seminario “Liderazgo de Jóvenes Indígenas” en la Universidad de Arizona, EE. UU. En julio de 2014, asistió al taller “Documentación y Revitalización de Lenguas Indígenas” en la Universidad de Texas Arlington, EE. UU. Durante el otoño de 2014, realizó una estancia de investigación en el Centro de Estudios Mayas de la UNAM, y en la primavera de 2018, llevó a cabo una estancia académica en la Universidad Atlántica de la Florida.

Actualmente, es miembro de la junta directiva de Conservación Marina sin Fronteras y docente de educación indígena. Su proyecto actual se enfoca en la creación de un currículo en lengua maya sobre conservación ambiental. Ha recibido financiamiento para el desarrollo de sus actividades a través de Wikitongues y actualmente es Explorador de National Geographic.