Por: Karla Mendes, Lucas Berti
Mientras la reñida contienda presidencial brasileña entre el presidente Lula y el senador de ultraderecha Flávio Bolsonaro espera la segunda vuelta, el 25 de octubre, el panorama hasta ahora preocupa a autoridades y especialistas ambientales.
Según los resultados de la primera vuelta del 4 de octubre, al menos siete de los nueve estados amazónicos de Brasil quedarán en manos de políticos de derecha alineados con Flávio Bolsonaro , del Partido Liberal (PL). Ellos son Otaviano Pivetta (del Partido Republicanos, en Mato Grosso), Dr. Daniel (del Partido Podemos, en Pará), Marcos Rogério (del PL, en Rondônia) y Arthur Henrique (también del PL, en Roraima). Todos ellos manifestaron su apoyo a la candidatura del senador Flávio, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) — actualmente preso por un intento de golpe de Estado en 2022.
En Acre, Mailza Assis (del PP) y Alan Rick (Republicanos), ambos alineados con los Bolsonaro, competirán en segunda vuelta. En Tocantins se enfrentarán Professora Dorinha (Partido União Brasil) y Vicentinho Júnior (PSDB). En Amapá, el gobernador electo, Dr. Furlan (PSD), de derecha, hasta ahora no ha manifestado públicamente su apoyo a Bolsonaro, aunque su candidatura cuenta con el respaldo del PL.
Las dos excepciones son Maranhão, donde el gobernador electo, Eduardo Braide (PSD), ha mantenido hasta ahora una posición neutral; y el estado de Amazonas. Este último —el más grande de Brasil— es el único estado amazónico en el que un oponente al bolsonarismo tiene posibilidades de triunfar: el senador Omar Aziz (PSD), aliado de Lula, se enfrentará el 25 a Professora Maria do Carmo, candidata del PL. Aziz encabezó la primera vuelta con el 40,63 % de los votos válidos.
Aunque tiene el respaldo del gobierno de Lula, Aziz votó a favor del “Proyecto de Ley de la Devastación, llamado así por flexibilizar las normas de licenciamiento ambiental. Además, también respalda la explotación petrolera en la desembocadura del Amazonas y la pavimentación de la BR-319, una obra cuestionada por especialistas por sus impactos ambientales
Adriana Ramos, directora ejecutiva del Instituto Socioambiental (ISA) en Brasil, advierte que los cambios en el mapa político reavivan “la expansión de actividades ilícitas, la presencia del crimen organizado y el descontrol en la explotación de recursos naturales” que marcaron el Gobierno del padre Jair Bolsonaro
“El predominio de aliados de los Bolsonaro (…) refuerza una postura de negacionismo climático y de desmantelamiento de las estructuras e instituciones de control ambiental”, afirmó.
Para Eloy Terena, ministro de los Pueblos Indígenas de Brasil (MPI), el avance del bolsonarismo en la región favorece la llegada de líderes “que tienen como objetivo principal relativizar la legislación ambiental, lo que implica abrir estos territorios a la explotación económica”.
El artículo original se publicó en Mongabay Brasil, puede leerlo aquí
