Saltar al contenido principal

Incremento de deuda y menor crecimiento económico bajaron calificación de México: HR Ratings

La presión del gasto en pensiones y programas sociales limita los ajustes presupuestarios, mientras la incertidumbre del T-MEC frena nuevas inversiones.

  • Redacción AN / KC
16 Oct, 2026 12:35
Incremento de deuda y menor crecimiento económico bajaron calificación de México: HR Ratings
Imagen: Pexels/IA. Tratamiento: AN (MDS)

HR Ratings redujo la calificación soberana de México por el incremento de la deuda pública y una menor expectativa de crecimiento económico, factores que, combinados con el elevado costo de los intereses, dificultan estabilizar las finanzas públicas, explicó Félix Boni, director general de Análisis Económico de la calificadora.

En entrevista para Aristegui en Vivo, el especialista señaló que la decisión responde a la evolución de distintos indicadores económicos y fiscales, no a un acontecimiento aislado.

Aunque la calificación permanece en el rango BBB y conserva una perspectiva estable, advirtió que la tendencia de endeudamiento representa un riesgo de largo plazo.

“Los niveles de deuda están subiendo de manera muy importante”, afirmó Boni, y explicó que el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público continúa creciendo y que la calificadora prevé que esa tendencia se mantenga.

A esta situación se suma una revisión a la baja de las expectativas económicas; mientras la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima un crecimiento real cercano a 2 por ciento, HR Ratings prevé una expansión de 1.5 por ciento para México, frente al 1.85 por ciento que calculaba anteriormente.

Boni explicó que un crecimiento menor dificulta reducir el peso de la deuda respecto de la economía y limita la capacidad del gobierno para generar ingresos suficientes.

Además, consideró poco probable que el país consiga un superávit primario sostenido, es decir, que sus ingresos superen el gasto público antes del pago de intereses.

Si ese no es superavitario o si sigue siendo deficitario, básicamente es la combinación de eso con los altos niveles de intereses que ya está pagando.

Asimismo señaló que esa dinámica puede mantener el crecimiento de la deuda sin una estabilización clara.

Pensiones y gasto comprometido presionan las finanzas

El director de Análisis Económico indicó que la evaluación considera las perspectivas de largo plazo y no solamente el paquete económico para 2027.

Entre los principales obstáculos identificó el gasto comprometido constitucionalmente, incluidas las transferencias sociales, las pensiones y las jubilaciones, cuyo crecimiento dificulta reducir el gasto corriente.

En ese contexto, señaló que la inversión física se convierte en uno de los rubros con margen para ajustes presupuestarios; sin embargo, recortarla también entraña riesgos, pues es necesaria para impulsar el crecimiento económico de manera sostenible.

Boni agregó que la productividad laboral en México no está aumentando al ritmo necesario, mientras los salarios mantienen incrementos importantes.

Esta combinación, explicó, genera presiones inflacionarias cuando los salarios crecen por encima de la productividad, lo que puede contribuir a elevar las tasas de interés y, con ellas, el costo del financiamiento gubernamental.

Sobre la reducción del déficit respecto de 2024, reconoció que el Gobierno ha realizado ajustes, pero consideró insuficiente el esfuerzo para frenar el crecimiento de la deuda.

La diferencia con Hacienda, detalló, radica en que la autoridad espera alcanzar un superávit primario en el largo plazo, mientras HR Ratings no considera que ese resultado sea viable bajo las actuales presiones del gasto.

T-MEC e inversión extranjera, otros factores de riesgo

La incertidumbre en torno a las negociaciones comerciales con Estados Unidos también influye en las perspectivas económicas; Boni señaló que la falta de certidumbre sobre las condiciones futuras del tratado comercial puede desalentar nuevas inversiones, particularmente la inversión extranjera directa.

Indicó que las nuevas inversiones provenientes de no residentes crecen a un ritmo relativamente bajo, situación que contribuye a la revisión de las expectativas de crecimiento.

Sin embargo, aclaró que todavía es difícil cuantificar el impacto, debido a que se desconoce el resultado de las negociaciones bilaterales, incluidas las relacionadas con los aranceles al acero y los automóviles.

El especialista puntualizó que la decisión de HR Ratings no significa que otras calificadoras necesariamente vayan a realizar un ajuste similar; cada agencia desarrolla su propia evaluación y, en este caso, la revisión responde a la acumulación de factores económicos y fiscales.

También, Boni explicó que la perspectiva estable corresponde a un horizonte aproximado de uno a dos años, en el que los indicadores de México todavía se mantienen dentro de los parámetros del rango BBB, incluso considerando que la deuda continuará aumentando.

Sin embargo, advirtió que, si la tendencia persiste durante un periodo prolongado, podría producirse una nueva reducción de la calificación.

“Si seguimos en esa misma tendencia, probablemente la calificación bajaría otra vez”, advirtió ante un escenario de cinco o seis años, aunque subrayó que durante ese tiempo podrían cambiar las condiciones económicas.

Finalmente, explicó que las calificaciones soberanas sirven como referencia para los inversionistas que evalúan el riesgo de adquirir deuda gubernamental y cuando perciben un mayor riesgo crediticio, pueden exigir tasas de interés más elevadas para financiar a un país.

Esto encarece el servicio de la deuda y aumenta la presión sobre las finanzas públicas, al destinar una mayor proporción de los recursos gubernamentales al pago de intereses en lugar de otras necesidades presupuestarias.