Trabajadores del IMSS se sienten desprotegidos y no bien representados, afirma exapoderado sindical
Ricardo Albarrán, quien hasta agosto fue apoderado legal de la Sección XXXII del SNTSS, señaló que la falta de comunicación con la base trabajadora agudizó la inconformidad.
- Redacción AN / MDS

Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se sienten desprotegidos y sin una representación sindical cercana ante las dificultades que enfrentan en sus centros laborales, afirmó Ricardo Albarrán, abogado vinculado al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) desde 1977 y jubilado del IMSS desde hace una década.
Albarrán, quien hasta agosto de 2026 se desempeñó como apoderado legal de la Sección XXXII del SNTSS en la Ciudad de México y formó parte durante años del Comité Ejecutivo del sindicato, señaló que las actuales protestas de trabajadores deben entenderse a partir de una falta de comunicación entre la dirigencia sindical y la base trabajadora.
“Quisiera hacer un análisis porque es lo que me corresponde a mí por la experiencia vivida a través de muchos años que he servido a la Seguridad Social, de haber convivido con mis compañeros trabajadores en las diferentes instancias y que definitivamente vemos que está pasando algo que se ha dado ya en otros tiempos, la falta de comunicación con la base trabajadora”, expuso durante una entrevista con Aristegui en Vivo.
De acuerdo con el abogado, los trabajadores “se han sentido desprotegidos” y consideran que no han tenido la representación que requieren en momentos difíciles. Al ser cuestionado sobre si existe sustento en ese reclamo, respondió: “En cierta manera sí”.
Explicó que algunas de las problemáticas que actualmente enfrentan los trabajadores del IMSS no son nuevas. La falta de insumos, personal, materiales y medicamentos ha formado parte de las demandas históricas del personal del instituto. Sin embargo, consideró que esas carencias se han agravado por la percepción de falta de respaldo hacia los trabajadores.
El abogado señaló que existen 35 delegaciones administrativas del IMSS encargadas de coordinar las acciones necesarias para atender las necesidades de las unidades, entre ellas la cobertura de personal e insumos. En ese sentido, sostuvo que se ha generado una situación que afecta emocionalmente a los trabajadores, quienes han enfrentado sanciones y procedimientos internos.
Sostuvo que trabajadores han sido enviados a distintas instancias institucionales después de expresar problemas relacionados con sus condiciones laborales. Mencionó entre ellas la Comisión de Honor y Justicia del sindicato, la instancia disciplinaria del instituto y Relaciones Laborales, donde pueden iniciarse procedimientos que eventualmente deriven en la rescisión de la relación laboral.
Afirmó que esta situación ha generado temor entre los trabajadores y una sensación de falta de protección. “Y eso crea una psicosis, porque se sienten obviamente reprimidos, se sienten sin ninguna protección que les dé ellos la garantía, la seguridad emocional para seguir cumpliendo con sus funciones”, dijo.
El abogado defendió la preparación y experiencia del personal del Seguro Social y recordó la participación de los trabajadores durante emergencias anteriores, entre ellas el sismo de 1985 y la pandemia de COVID-19.
Recordó que durante la emergencia sanitaria hubo trabajadores del IMSS que perdieron la vida mientras atendían a pacientes y sostuvo que el personal continuó realizando sus funciones aun cuando existía temor entre otros sectores por ingresar a las áreas donde se atendía a personas contagiadas.
“Es una clase muy preparada, es una clase que se ha dedicado años para poder dar un servicio a la seguridad social, a través de los estudios académicos, a través de sus experiencias con los propios pacientes”, afirmó.
En cuanto a la marcha nacional convocada para este martes 13 de octubre, Albarrán señaló que uno de los principales puntos de inconformidad es el incremento salarial. Recordó que el salario ha sido históricamente un asunto relevante dentro de las negociaciones sindicales y sostuvo que actualmente existe inconformidad entre los trabajadores por el aumento directo de 2.9 por ciento.
Según dijo, el malestar no se limita a la cifra porcentual, sino a lo que representa en términos del ingreso efectivo de los trabajadores. “Me dicen que voy a hacer con 100 o 150 pesos a la quincena que me incrementan, simplemente ni para los pasajes y tienen razón, la vida está elevada”, relató.
Albarrán dio algunos ejemplos de los ingresos que perciben distintas categorías de trabajadores del IMSS. Señaló que un médico especialista puede ganar en promedio 45 mil pesos mensuales, mientras que en áreas técnicas el ingreso promedio puede ubicarse alrededor de los 30 mil pesos.
En el caso del personal de enfermería, indicó que existen diferentes niveles, desde auxiliares hasta jefaturas de piso y especialistas. Estimó que una enfermera o enfermero especializado puede percibir alrededor de 25 mil pesos mensuales, mientras que un auxiliar puede recibir aproximadamente 15 mil pesos.
Respecto de la falta de medicamentos, insumos y personal, sostuvo que también se trata de una problemática histórica, aunque señaló que anteriormente existían mecanismos de revisión entre el sindicato y las autoridades para identificar las necesidades de las unidades.
Señaló que se realizaban revisiones de plantillas laborales para determinar dónde hacía falta personal y también se verificaban las necesidades de insumos y equipos. Desde su perspectiva, esos mecanismos resultan relevantes para identificar las condiciones en las que trabajan las unidades.
El abogado dijo que tuvo conocimiento directo de una situación ocurrida en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, particularmente en el área de Pediatría, donde trabajadores comenzaron a ser enviados a instancias disciplinarias después de manifestar dificultades para realizar determinadas tareas.
Uno de los problemas era la asignación de personal a áreas especializadas sin que necesariamente contara con la capacitación requerida para desempeñarse en ellas.
Albarrán consideró que las amenazas de sanciones derivadas de esas situaciones contribuyeron a generar una crisis emocional entre los trabajadores. También cuestionó que personal con funciones directivas o de confianza haya sido remitido a instancias disciplinarias.
“Esa amenaza trajo una crisis emocional, siento que ante todo es un problema emocional que ha tenido el trabajador”, afirmó.
Ante el escenario de protestas y movilizaciones, el abogado consideró que existe una posibilidad de solución si se retoma el diálogo y se atienden los principales reclamos de los trabajadores.“El primer paso considero que se tiene que empezar a hablar”, advirtió.
Para Albarrán, la negociación debe comenzar por el tema salarial, al considerar que fue uno de los factores que detonaron la actual inconformidad, pero también debe incluir una revisión de las plantillas laborales y de las carencias de insumos y equipo.
También destacó el papel histórico del IMSS y sostuvo que la institución ha tenido una función relevante en el desarrollo de distintas regiones del país. Recordó que durante su trayectoria recorrió unidades en entidades como Oaxaca y Michoacán, así como zonas que experimentaron procesos de crecimiento urbano alrededor de instalaciones del Seguro Social.
En ese sentido, defendió la importancia de preservar la capacidad de atención de la institución y recordó que el IMSS fue concebido como una institución tripartita, con participación de trabajadores, empresarios y gobierno.
Señaló que el Seguro Social ha atravesado distintas etapas de transformación y recordó modificaciones en la participación gubernamental durante el gobierno de Miguel de la Madrid, cuando Carlos Salinas de Gortari se desempeñaba como secretario de Programación y Presupuesto.
El abogado ligró el reclamo sobre la representación sindical con las expresiones de inconformidad contra el dirigente nacional del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, de quien piden su salida.
Explicó que el cuestionamiento a la dirigencia forma parte del mismo malestar de trabajadores que consideran que no han recibido el respaldo esperado.
“Es un sentir natural, porque se han sentido los trabajadores no representados por su representante sindical y esto es repercusión desgraciadamente, porque en muchas de las secciones no ha habido la capacidad de estar cerca de quien representa”, concluyó.

