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'Un atraco a la Constitución' que el Tribunal Electoral validara la sobrerrepresentación: Diego Valadés

Diego Valadés, investigador emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, aseguró en 'Aristegui en Vivo' que la resolución del Tribunal Electoral que avaló la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados contravino el artículo 54 constitucional, anuló en los hechos la capacidad de acción de las minorías y se sustentó en una interpretación que calificó como inconstitucional e ilógica.

  • Redacción AN / MDS
09 Feb, 2026 10:46
'Un atraco a la Constitución' que el Tribunal Electoral validara la sobrerrepresentación: Diego Valadés
Foto: Archivo TEPJF

El investigador emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Diego Valadés, afirmó que la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) sobre la integración del Congreso incurrió en una interpretación contraria a la Constitución y a la lógica jurídica, al avalar una sobrerrepresentación que excede los límites constitucionales.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, explicó que el libro La inconstitucionalidad de la sobrerrepresentación excesiva en el Congreso de la Unión, publicado por el Instituto y coordinado junto con María Marván Laborde y J. Jesús Orozco Henríquez, surgió como un ejercicio técnico y objetivo frente a esa resolución.

Señaló que el propósito fue elaborar “un reporte técnico, lo más imparcial posible, lo más objetivo posible”, en el que también participaron integrantes del observatorio encabezado por el analista Jorge Alcocer.

Indicó que los coordinadores del libro buscaron exponer sus argumentos ante el Tribunal Electoral antes de que se resolviera el caso, pero que el órgano jurisdiccional optó por no recibirlos de manera institucional. “El Tribunal optó por no recibirnos. Solo nos recibieron Janine Otálora y Reyes Rodríguez”, relató. Posteriormente, Rodríguez votó a favor de la constitucionalidad de la cuestionada medida.

Valadés sostuvo que el núcleo del problema radica en la interpretación del artículo 54 constitucional, particularmente en el límite del 8% de sobrerrepresentación. Subrayó que ese porcentaje no constituye un incentivo, sino un tope: la Constitución establece que ningún partido puede exceder ese margen al sumar sus diputaciones de mayoría relativa y de representación proporcional. A su juicio, la autoridad electoral leyó el precepto “al revés” y lo convirtió en un beneficio adicional, extendido incluso a los partidos aliados.

Supermayoría e inframinoría: un efecto no previsto 

Esa decisión, afirmó, generó un efecto no previsto por la Constitución: la creación simultánea de una supermayoría y de una inframinoría. Recordó que el propio diseño constitucional presupone que las oposiciones cuenten al menos con 30% de la representación, umbral necesario para promover acciones de inconstitucionalidad.

En el escenario actual, señaló, “ninguna minoría, ni la suma de todas las minorías, tiene el 30%”, lo que implica que ese mecanismo de control constitucional quedó anulado de facto, al igual que la posibilidad del juicio político.

Por esa razón, calificó la resolución como “un atraco a la Constitución” y sostuvo que se trata de una acción abiertamente inconstitucional por parte de la mayoría de los magistrados del Tribunal Electoral.

Respecto al papel del Instituto Nacional Electoral (INE), Valadés afirmó que el organismo “preparó todo el escenario para que el Tribunal pudiera tomar esta decisión”. En ese contexto, sostuvo que el Tribunal fue mantenido incompleto de manera deliberada, cuando debía contar con siete magistrados. “Con tres magistrados era suficiente para tomar la decisión que quisieran”, afirmó.

El investigador relató que expuso directamente a los magistrados que los recibieron que la interpretación adoptada no solo contravenía la Constitución, sino también el sentido común. Para ilustrarlo, explicó que, bajo esa lógica, mientras más partidos integraran una coalición, mayor sería el porcentaje adicional de sobrerrepresentación otorgado, lo que llevaría a resultados progresivamente más distorsionados. Advirtió que ese incremento se traduciría necesariamente en una reducción de la representación de millones de ciudadanos que no votaron por esa coalición.

Foto: Cámara de Diputados

La antesala de la reforma electoral rumbo a 2027

Planteó además que este antecedente adquiere relevancia frente a la discusión de una reforma electoral con miras a 2027, en un contexto donde los actores políticos han anunciado abiertamente su intención de conservar la mayoría calificada en el Congreso. En ese sentido, afirmó: “No nos han engañado nunca. Nos han dicho, los vamos a atracar y nos han atracado”, y advirtió que ahora se anuncia la posibilidad de repetir ese escenario en el próximo proceso electoral.

Valadés añadió que la sobrerrepresentación también ha tenido efectos negativos para el funcionamiento del Congreso. Señaló que el debate legislativo se ha vuelto “muy ácido” debido a que la mayoría no requiere negociar y las minorías carecen de capacidad real de influencia, incluso por la vía constitucional.

Esto, dijo, ha derivado en descalificación sistemática, escepticismo ciudadano y debilitamiento de las instituciones, así como en la imposibilidad de construir consensos, una característica esencial de las democracias.

Frente a afirmaciones sobre la calidad democrática del país, sostuvo que México vive una democracia basada en la concentración del poder y en su ejercicio arbitrario.

Al referirse al argumento de que los partidos aliados debían contabilizarse por separado, Valadés afirmó que se trató de una construcción artificial. Explicó que el propio artículo 54 exige, para acceder a diputaciones de representación proporcional, que cada partido haya postulado candidatos en al menos 200 distritos de mayoría relativa, requisito que ninguno de los partidos de la coalición cumplió de manera individual. No obstante, dijo, se validó a la coalición como si fuera un solo partido para cumplir ese requisito, pero se les trató como partidos separados al momento de asignar las curules.

A su juicio, esa doble interpretación del mismo precepto constitucional constituye “un abuso, un exceso, una arbitrariedad y una clarísima inconstitucionalidad”.

Valadés señaló que el libro fue objeto de críticas e incluso de insinuaciones para impedir su circulación. Indicó que, pese a ello, la edición se agotó en 15 días y con ganancias para el Instituto de Investigaciones Jurídicas, y añadió que el impacto fue mayor en su versión digital, pues han sido descargados casi 40 mil ejemplares completos de manera gratuita, al tratarse de una institución pública.

Explicó que el libro analiza, entre otros aspectos, la forma en que se ha organizado el sistema electoral y el Congreso, así como los efectos derivados del esquema de representación. Señaló que algunos de esos efectos ya comenzaron a manifestarse, como la aprobación de la Reforma Judicial, que ocurrió “sin ningún tipo de discusión”, y sostuvo que muchos legisladores votaron sin conocer su contenido debido a los tiempos del proceso legislativo.

Debilitamiento institucional y pérdida de gobernabilidad

El investigador emérito afirmó que, además, se han incorporado reformas que contravienen disposiciones constitucionales. Recordó que entre 1999 y 2024 se establecieron 29 normas que exigían mayoría calificada para decisiones relevantes del Congreso, con el propósito de obligar a acuerdos amplios entre las fuerzas políticas. Sin embargo, sostuvo que ese esquema dejó de ser necesario en los hechos, lo que eliminó “un mínimo contrapeso”.

Valadés advirtió que este proceso ha debilitado a los partidos políticos y también al propio gobierno. Si bien reconoció que existe legitimidad de origen derivada de las elecciones, afirmó que no ocurre lo mismo con el ejercicio del poder, al considerar que se actúa “de una manera unilateral y arbitraria y sin consenso”, lo que, señaló, en una democracia implica pérdida de legitimidad.

A ello sumó una pérdida progresiva de gobernabilidad y una etapa de debilidad institucional. Describió una paradoja en la que el poder político se encuentra altamente concentrado y cuenta con mayoría calificada para impulsar cualquier decisión, mientras que al mismo tiempo se debilita por la falta de legitimidad en su actuación y por el deterioro de la gobernabilidad. Mencionó que este fenómeno también se reproduce en los gobiernos locales, que operan como “mini presidencialismos” y ejercen un poder cada vez más asfixiante.

En ese contexto, sostuvo que una supermayoría en el poder se enfrenta a una inframinoría que, aunque representa a casi la mitad del país, cuenta solo con una cuarta parte de la representación en el Congreso. Advirtió que esta situación “no podrá sobrevivir por mucho tiempo sin consecuencias” y que previsiblemente derivará en una creciente desconfianza en la eficacia de las instituciones.

Al abordar la conformación del Frente Amplio Democrático, Valadés aclaró que no forma parte de ese grupo, pero expresó su preocupación por el trato que se le ha dado desde el Ejecutivo. Consideró que descalificar a ciudadanos por pensar distinto “no es en principio una actitud ni democrática ni ética”, y subrayó que existe una obligación constitucional de respetar al diferente.

Indicó que ese deber se encuentra en el artículo primero de la Constitución, que prohíbe la discriminación, y afirmó que la descalificación de quienes sostienen opiniones distintas vulnera los principios de igualdad y no discriminación. En ese sentido, sostuvo que la Constitución “se ha visto vulnerada”.

Concluyó que se llega a la inminente reforma electoral sin conocer su contenido, pero con la certeza de que será aprobada sin modificaciones, ya que será votada por el mismo grupo que la elaboró, por lo que prevé que no se se tomará en cuenta la opinión de quienes piensan distinto, pues se trata de sectores son estigmatizados precisamente por su diferencia.

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