Guerra contra Irán provocaría nueva oleada migratoria hacia Europa; en Líbano, ya hay crisis por desplazamientos forzados
Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán ya han provocado un desplazamiento de al menos 100 mil personas en Teherán, según las primeras cifras de la ACNUR.
- Redacción AN / JOF

La evolución del conflicto en Oriente Medio vuelve a situar la cuestión migratoria en el radar de la Unión Europea (UE), y los analistas advierten de que un deterioro prolongado de la situación en Irán podría derivar en desplazamientos de población a gran escala, ante un drama humanitario.
Irán cuenta con una población de unos 92 millones de habitantes, aproximadamente cuatro veces mayor que la de Siria al inicio de su guerra civil en 2011, además de un nivel de ingresos per cápita más elevado y una amplia diáspora en Europa y Estados Unidos.
En ese contexto, señala a EFE Warner ten Kate, experto en Migración del Instituto Clingendael en Países Bajos, si el conflicto “se descontrola” y la región “se desestabiliza”, el impacto migratorio en la UE podría superar al vivido hace una década con la crisis de refugiados sirios.
No obstante, matiza que, en una primera fase, los desplazamientos previsiblemente serían internos.
“Mientras los ataques se mantengan en un nivel limitado, es probable que la población se desplace dentro del país, hacia otras provincias o con familiares, en lugar de salir de Irán”, explica.
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100 mil iraníes abandonan Teherán y 65,000 son desplazados
En su balance provisional, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) indicó que al menos 100,000 personas han abandonado sus hogares en Irán, principalmente Teherán, a raíz de los bombardeos de Estados Unidos e Israel, mientras otras decenas de miles se han visto desplazadas en distintos focos de tensión de la región.
Además, entre 58,000 y 65,000 personas han tenido que abandonar sus casas en el Líbano tras la reanudación de las hostilidades entre Israel y Hizbulá, mientras en Pakistán miles de personas también han dejado sus hogares en zonas afectadas por la violencia.
La Comisión Europea afirmó esta semana que, de momento, no percibe un aumento de movimientos migratorios hacia la UE vinculados a esta crisis, aunque se mantiene “alerta” y ha intensificado el seguimiento de la situación.
“Por desgracia, sabemos que es típico que cuando hay conflictos en ciertas regiones se generen flujos migratorios”, señaló la portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho, al reconocer que Bruselas tiene en cuenta esa posibilidad en su análisis.
Un portavoz comunitario, Markus Lammert, recordó además que la respuesta europea ante eventuales presiones migratorias se articula a través del nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, actualmente en fase de implementación, que incluye “mecanismos reforzados de preparación y coordinación”.
Ten Kate recuerda que en el caso sirio pasaron varios años entre el inicio del conflicto y la llegada masiva de refugiados a Europa en 2015, tras un deterioro progresivo de la situación humanitaria.
A diferencia de entonces, añade el experto, muchos países de la región han reforzado sus fronteras; Turquía ha construido un muro fronterizo y otros países cercanos a Irán mantienen restricciones en sus pasos fronterizos, lo que podría limitar o retrasar los desplazamientos hacia Europa.
Cierre de fronteras provocaría “tragedias humanitarias”
Sin embargo, advierte de que un cierre generalizado de fronteras ante una eventual salida masiva de población de Oriente Medio podría derivar en “tragedias humanitarias” y supondría “un nuevo golpe” para el sistema internacional de protección de refugiados.
El analista considera que la forma más eficaz de evitar una crisis migratoria sería reforzar la cooperación con los países de la región para que puedan acoger a los desplazados.
“En principio, lo que se debería hacer cuando surge un conflicto es dialogar con los países vecinos que podrían ofrecer refugio y financiar esa acogida de manera generosa”, explicó.
No obstante, advierte de que actualmente no existe una estrategia estructurada en ese sentido y que los recortes en los presupuestos de cooperación al desarrollo en varios países occidentales dificultan ese enfoque.
Esto amenaza con una situación compleja tanto en términos humanitarios como políticos: “Podría ser, por supuesto, algo terrible”, afirmó Ten Kate.
En ese contexto, la Agencia de Asilo de la UE ha advertido de que incluso una desestabilización parcial de Irán podría generar movimientos de refugiados “de una magnitud sin precedentes”.
El desplazamiento de apenas el 10 % de la población iraní equivaldría a algunos de los mayores flujos de refugiados de las últimas décadas, un escenario, subrayó, aún “altamente especulativo”.
En paralelo, varios gobiernos europeos han activado operaciones para repatriar de la región a sus ciudadanos -cientos de miles- ante el deterioro de la seguridad y el cierre parcial del espacio aéreo en Oriente Medio.
Ante la incertidumbre, algunos países miembros han organizado vuelos especiales o rutas terrestres de evacuación, coordinados en parte a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE.
Evacuación forzada masiva en Beirut agrava la crisis de desplazados en Líbano
En el paseo marítimo capitalino de Beirut, el número de familias acampadas con cartones o colchones es visiblemente mayor al de días anteriores.
Una anciana que prefiere mantener el anonimato explica a EFE cómo recorrieron un gran número de escuelas habilitadas como albergues y cómo todas resultaron estar llenas, lo que obligó a las cuatro unidades familiares que conforman su grupo a quedarse en medio de la calle con sus bártulos.
Hasta este viernes, se han abierto algo más de 500 colegios para los desplazados del Líbano, pero solo una minoría de ellos tienen todavía capacidad para recibir a más.
La mujer relata las durezas de la situación: una de las bebés de su familia está enferma por haber permanecido al sol tanto tiempo, mientras que para ir al baño tienen que pedir los favores de un restaurante cercano, cerrado por las noches e imposible de acceder siempre que hace falta.
“¿Qué vamos a hacer? Solo Dios sabe”, dice, encogiéndose de hombros.
En su caso, huyeron del sur del país, donde Israel emitió el miércoles otra orden de evacuación a gran escala para toda la región comprendida entre la frontera de facto y el río Litani.
Según Human Rights Watch (HRW), esa franja representa alrededor del 8 % del territorio libanés y la habitan cientos de miles de personas.
A su vez, los barrios enteros que mandó evacuar anoche, suman cientos de miles de personas más.
Ante la concentración de familias desplazadas en el paseo marítimo, incluso en coches aparcados en la zona, un barbero ha improvisado un chiringuito para cortar el pelo de forma gratuita a los afectados y unos vecinos les reparten botellas de agua o galletas.
Al acercarse la hora del ‘iftar’ o rotura del ayuno, el colectivo Feed the need se prepara para distribuir 200 raciones de comida.
Su fundador, Dani Kanawati, reconoce a EFE que “definitivamente” hay más de 200 desplazados en la zona, pero no tienen la capacidad de ayudarlos a todos.
“Más adelante podríamos enfrentarnos con choques por (el acceso) a necesidades básicas o cosas similares, porque hay mucha gente llegando desde todas partes, especialmente ahora que los ataques afectan a una zona más grande”, alerta el joven.
(Con información de EFE)












