'Lobita', la perrita que ganó un amparo para poder vivir en hospital infantil de Michoacán
La canina lleva alrededor de 8 años viviendo en los jardines y estacionamientos del hospital infantil “Eva Sámano de López Mateos”, en Morelia.
- Redacción AN / ES

Una perrita llamada “Lobita” ganó un amparo para poder permanecer en las instalaciones del hospital infantil “Eva Sámano de López Mateos”, en Morelia, Michoacán.
La directora del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), Minerva Bautista Gómez, ha informado en estos últimos días la situación que atraviesa “Lobita”, perrita que intentaron desalojar del centro de salud.
“Lobita no se va. Lobita es una perrita geriátrica, tranquila y noble, que ha brindado acompañamiento emocional a familias de niñas y niños. Solicitamos con respeto que se valore su permanencia, priorizando la humanización de la salud y el bienestar animal”, apuntó Minerva Bautista.
La canina lleva alrededor de 8 años viviendo en los jardines y estacionamientos del nosocomio, donde el director general aparentemente emitió instrucciones para retirar a la perra de las áreas comunes, de acuerdo con el medio local Mi Morelia.
Ante ello, la abogada Stephany Rodríguez Hernández promovió un juicio de amparo indirecto y la juez cuarto de distrito concedió la suspensión de plano, lo que significa que se ordenó a las autoridades a abstenerse de cualquier acto de maltrato, captura o retiro forzoso de Lobita de su hábitat en el hospital.
Asimismo Minerva Bautista explicó que también se prohíbe cualquier intento de privación de la vida (sacrificio), y que se vinculó al Ayuntamiento de Morelia para que garantice su protección y trato ético.
Te podría interesar > Hospital Veterinario de CDMX opera entre falta de equipo y hostigamiento sistemático, denuncian médicas
Por último, la ambientalista aseguró que el IMPA dará puntual seguimiento de este caso para que se respeten los lineamientos legales.
“Este logro no es solo para Lobita, sino que refuerza el nuevo paradigma constitucional en México donde los animales son reconocidos como seres sintientes y el Estado tiene la obligación de proteger su bienestar”, celebró la abogada Stephany Rodríguez.



