🟣 8M | Feminismo antiespecista. ¡Ni oprimidas, ni opresoras!
El feminismo antiespecista es entender que la justicia no es real si solo beneficia a una especie.
- Redacción AN / AG

¡Ni oprimidas, ni opresoras!
Seguro has escuchado esta consigna en las marchas y protestas contra el patriarcado.
Este lema pertenece al feminismo antiespecista, postura política y social que afirma que las opresiones de género y las opresiones de especie están interconectadas.
En términos sencillos: es la unión del feminismo (que lucha contra el patriarcado) y el antiespecismo (que lucha contra la discriminación de los animales por el simple hecho de no ser humanos).
El feminismo antiespecista es entender que la justicia no es real si solo beneficia a una especie.
Aquí es donde la industria ganadera se revela como la máxima expresión del control patriarcal.
Te puede interesar > Exhiben evidencia de tortura animal en 30 rastros de México | Imágenes muy fuertes
Una revolución ética y empática
El feminismo antiespecista es una postura que afirma que nuestra lucha no termina en los límites de las humanas. Es la evolución de un feminismo que busca la justicia global, no solo un espacio de privilegio para unas pocas.
El patriarcado y el especismo: la misma opresión
No son luchas distintas, incluso, tienen estructuras idénticas. Por un lado, el patriarcado (que domina a las mujeres) y el especismo (que domina a los animales no humanos) se basan en la misma lógica: la jerarquización. Es decir, alguien decide que “el humano” (tradicionalmente el varón blanco) está en la cima, y que todos los “otros” —sean mujeres, animales o cuerpos racializados— son recursos disponibles para ser violentados, explotados, usados, consumidos o controlados.
Te puede interesar > Dieta vegana: ética, humanitaria, pro salud y ambiente
¡Ni oprimida ni opresora!: El manifiesto de la coherencia
Si criticamos a un sistema que nos ve a las mujeres como objetos, ¿cómo podemos justificar convertir a una vaca, una gallina o un cerdo en un objeto de consumo? “¡Ni oprimida ni opresora!” significa que renunciamos al poder que la sociedad nos otorga sobre otros seres sintientes. Es dejar de ser víctimas de la dominación, pero también dejar de ser sus perpetradoras.
El control sobre los cuerpos: El vínculo olvidado
El control reproductivo es uno de los puntos de unión más fuertes entre el feminismo y el antiespecismo. Como sabemos, el patriarcado ha intentado dominar históricamente la capacidad reproductiva de las mujeres. Del mismo modo, la industria ganadera se cimenta sobre la explotación sistemática de las hembras: inseminaciones forzadas, separación de crías y la negación de cualquier autonomía sobre su propio cuerpo. Reconocer esto amplifica la lucha feminista: estamos luchando contra una “biopolítica” que quiere someter la vida misma al beneficio económico.
Interseccionalidad, la clave
Es vital entender cómo se entrelazan las opresiones para comprender el mundo. El especismo, el sexismo, el racismo y el clasismo están entretejidos por el mismo sistema de poder. El feminismo que excluye a las animales es un feminismo que se aferra a la idea de que “unas valen más que otras”. La interseccionalidad nos invita a ser críticas con nuestra posición de poder, de privilegio y a entender que la libertad solo es real cuando es total.
Ética del cuidado que no discrimina
La capacidad de sentir dolor, de experimentar alegría y de tener el deseo de vivir es suficiente razón para otorgar respeto para todas y todos. Lo anterior es simple y sencillamente la ética del cuidado extendida. Si nuestra bandera es la empatía, ¿por qué trazar una línea arbitraria en el ADN o en la especie? La compasión no tiene límites biológicos.
¿Cómo ser feminista antiespecista?
Ser feminista antiespecista es ser coherente en la lucha contra el patriarcado y la discriminación contra los animales por no ser humanos.
- Cuestiona el consumo: Investiga de dónde viene lo que comes, vistes o usas en tu día a día.
- Desnormaliza la violencia: Empieza a ver a los animales no humanos como individuos, no como “comida”.
- Actúa: Apoya santuarios, difunde información y habla de esto en tus espacios feministas. No te calles cuando veas una injusticia, sea quien sea la víctima.
En busca de la liberación total
El objetivo del feminismo antiespecista no es que las mujeres cambien de lugar en la jerarquía, es derribar las jaulas. Todas ellas. Buscamos un mundo donde los cuerpos no sean territorios de conquista y donde la justicia no solo sea para los más fuertes, sino un derecho universal. En este 8M, únete a una lucha que no busca solo derechos para nosotras, sino un planeta donde todas y todos podamos ser: LIBRES.
¿Te atreves a ser parte de la liberación total? ✊🌱





