México: la violencia contra científicos y ambientalistas vuelve a quedar expuesta con el secuestro del biólogo Miguel Ángel De la Torre Loranca
El ambientalista cumple 76 días desaparecido, luego de que un grupo de presuntos extorsionadores lo secuestró y pese al pago de un rescate.

Por Gonzalo Ortuño López
Mongabay
El biólogo Miguel Ángel De la Torre Loranca cumple más de 70 días sin ser localizado, luego de que personas armadas lo secuestraron en la Sierra Zongolica de Veracruz, una región montañosa del este de México a la que el investigador ha dedicado su vida. Su ausencia no sólo ha impactado emocionalmente a las comunidades con las que trabaja, también interrumpió labores de investigación, conservación, educación e incluso ecoturismo que él venía impulsando.
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Su caso es también el reciente episodio de la violencia que enfrentan científicos y ambientalistas que estudian y trabajan en ecosistemas altamente biodiversos, pero rodeados de condiciones cada vez más riesgosas para su labor. La trayectoria socioambiental de De la Torre atraviesa a familias, comunidades, académicos, estudiantes y turistas en un hábitat amenazado por la agroindustria y la violencia.
Amigos, familiares y colegas de De la Torre cuentan a Mongabay Latam la labor que ha realizado el biólogo, docente y conservacionista por entender y proteger este territorio, así como las especies que aquí habitan.
También se resisten a que su caso sea uno más de la violencia que rara vez se esclarece en México y hacen un doble llamado: a las autoridades para priorizar y reforzar su búsqueda, pero también a sus captores, con quienes se ha perdido contacto y a quienes piden devolverlo con vida.

Desde joven, el herpetólogo realizó trabajo de campo e investigación en la Sierra de Zongolica. Foto: cortesía familia de Miguel Ángel De la Torre Loranca para Mongabay Latam
De la Torre: biólogo, maestro, fotógrafo y educador ambiental
Desde su juventud, De la Torre se ha dedicado al trabajo de campo. En 1996, siendo estudiante de la Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Veracruzana ayudó a consolidar el herpetario universitario, el cual en poco tiempo logró una certificación como Unidad de Manejo Ambiental (UMA) ante las autoridades.
“En los años de estudiante Miguel compraba libros de reptiles y de naturaleza, los leía en tiempo récord, pero además retenía el conocimiento y lo transmitía muy bien. Siempre con ideas innovadoras y gracias a eso nos tocó mejorar el material didáctico para la educación ambiental, realizamos buen equipo”, recuerda Roberto Mora Gallardo, amigo y excompañero de De la Torre, con quien recorrió durante años la sierra Zongolica.

En 1996, un equipo de jóvenes biólogos, entre ellos Miguel Ángel De la Torre y Roberto Mora Gallardo, ayudaron a consolidar e herpetario universitario que aún existe. Foto: cortesía Roberto Mora Gallardo para Mongabay Latam
Como herpetólogo, De la Torre ha contribuido con el descubrimiento de especies y su importancia para la Sierra Zongolica. El caso más conocido ocurrió hace 10 años, cuando junto con otros investigadores mexicanos, halló una nueva especie de serpiente con un intenso patrón de bandas naranja y negro en su cuerpo, perteneciente al género Geophis, un grupo conocido como serpientes terrestres.
La especie fue nombrada Geophis lorancai en honor al biólogo, quien recolectó la mayoría de los ejemplares en las montañas de Zongolica.
En 2022 también colaboró con el descubrimiento de una especie nueva de lagarto arborícola, Abronia zongolica, de la misma región veracruzana. El herpetólogo contribuyó con la recolección y análisis de la especie.
Recientemente, en 2025, publicó junto a otros colegas una investigación sobre los hábitats naturales de serpientes venenosas en los estados como Puebla, Veracruz y Oaxaca, donde se estudian las condiciones climáticas de cada región para entender las necesidades de conservación y cuidado de especies poco conocidas.

Esta especie fue bautizada como Geophis lorancai en honor al biólogo, quien recolectó la mayoría de los ejemplares en las montañas de Zongolica. Foto: cortesía Jorge Rojas / Conabio para Mongabay Latam
El trabajo de De la Torre no se ha quedado sólo en el ámbito académico. Su familia y colegas señalan que siempre ha mostrado iniciativa para proyectos educativos y de difusión ambiental. Eso lo llevó a impulsar y dirigir el Instituto Tecnológico Superior de Zongolica, que nació ante la falta de un programa que formara a profesionales especializados en el manejo forestal de la región.
Mora destaca que durante la gestión del herpetólogo, el instituto logró aumentar el nivel académico, la infraestructura y los vínculos con otras universidades. “Platicando con estudiantes de esas generaciones, ahora profesionales, mencionan sus aportes: descubrieron y estudiaron varias especies de anfibios y reptiles, junto con académicos y estudiantes de la UNAM”, comenta el colega de De la Torre a Mongabay Latam.
“Como director de los tecnológicos de Zongolica lo que hizo [De la Torre] fue realmente apoyar a la comunidad para ver el crecimiento de los jóvenes, porque no tenían un instituto tecnológico”, comenta un familiar del biólogo, quien pide el anonimato por motivos de seguridad.
Ante su ausencia, destaca, la comunidad universitaria también está conmocionada. “Los mismos alumnos y exalumnos se han pronunciado, dicen que es un excelente biólogo, un excelente maestro, que ojalá aparezca, que se logre saber de él”, agrega.

El investigador impulsó la educación ambiental y forestal en Zongolica cuando fue director del Instituto Tecnológico. Foto: cortesía familia de Miguel Ángel De la Torre Loranca para Mongabay Latam
Las iniciativas de conservación también están presentes en la vida personal de De la Torre. Con su familia inició el proyecto Herping Zongolica, la cual realiza expediciones fotográficas para captar a reptiles y anfibios mediante rutas en reservas comunitarias. Además, ofrecen un servicio de cabañas ecoturísticas dentro del bosque. Incluso, sus hijos se involucraron en la generación de videos sobre el rescate y liberación de especies para enseñar a las infancias la importancia de su conservación.
El proyecto recibió el Premio Estatal de Innovación Turística de 2024 en Veracruz. Sin embargo, estas actividades, que sostienen a la familia del biólogo, hoy están detenidas, cuenta una persona cercana a De la Torre. “Venía mucha gente del extranjero a hacer excursiones, a tomar fotografías, a conocer la fauna. Su familia se quedó sin casa, se quedó sin trabajo, nosotros estamos ayudando, pero sino ¿de qué estarían viviendo?”, sostiene.
Mora comenta que la iniciativa trajo a grupos de diferentes partes del mundo para fotografiar la biodiversidad de la Sierra Zongolica, así como a estudiantes de diferentes universidades del país. “Todas estas personas, además de tristes, seguramente tendrán miedo de regresar a la región”, lamenta.
De la Torre buscó impulsar también la agenda ambiental desde la política, donde intentó ser candidato a diputado federal en 2021 por Zongolica mediante el partido Movimiento Ciudadano. Sin embargo el propio ambientalista renunció a la candidatura tras recibir amenazas de muerte.

De la Torre Loranca es herpetólogo, investigador, fotógrafo y educador ambiental. Foto: cortesía Herping Zoongolica para Mongabay Latam
Un caso sin avances y sin pistas
De la Torre fue secuestrado el pasado 21 de noviembre, cuando acudió a una solicitud de diálogo con presuntos extorsionadores en la región de la Sierra Zongolica. Su familia decidió dar a conocer el caso semanas después, cuando la actuación de las autoridades se quedó corta para localizarlo.
Su familia no tenía registro de que De la Torre recibiera algún tipo de amenaza o intimidación de extorsionadores, quienes inicialmente exigieron un pago para su liberación. Pese a que se hizo un monto inicial no se tuvo mayor respuesta y el biólogo continúa desaparecido.
Dos días después del secuestro del ambientalista, Juan Carlos Mezhua, líder indígena y exalcalde de Zongolica, fue asesinado en la comunidad de Piedras Blancas, dentro del municipio.
El clima de miedo y violencia que hay en Zongolica, sostiene el familiar de De la Torre, ha impedido que las comunidades y localidades que lo conocen salgan a protestar o a organizar brigadas de búsqueda para su localización con vida.
“Desafortunadamente hay mucho miedo. El Gobierno no nos ha apoyado como esperábamos. Dicen que hay que esperar, que ya está la investigación, que pueden pasar hasta cuatro meses, ¿cómo vamos a esperar cuatro meses?”, señala el familiar de De la Torre.
Su familia incluso afirma que no hay una ficha oficial de búsqueda de De la Torre, a casi tres meses de su secuestro. Ante el poco avance en las investigaciones buscan la intervención de las autoridades federales, concretamente del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El pasado 7 de enero, el secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued Bardahuil, dijo que la investigación del caso estaba “muy adelantada” y que próximamente darían a conocer “notas precisas”, lo que no ha ocurrido. Mongabay Latam buscó al Gobierno de Veracruz para tener su postura sobre el caso y conocer estos avances, pero hasta la publicación de esta nota no se tuvo respuesta.
También se contactó a la Fiscalía de Veracruz para conocer las acciones de búsqueda de De la Torre, sin embargo la respuesta fue únicamente que hay una carpeta de investigación abierta por el caso.

De la Torre Loranca impulsó proyectos de ecoturismo y excursiones para fotografiar la biodiversidad de la Sierra Zongolica: Foto: cortesía Herping Zoongolica para Mongabay Latam
La violencia contra biólogos en México, una constante
Biólogos, científicos y ambientalistas enfrentan en México una violencia que no es nueva, especialmente cuando trabajan en zonas apartadas, donde la presencia del Estado es débil o incluso nula.
En 2024, Laura Ortíz Hernández y Enrique Sánchez Salinas, destacados biólogos y académicos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), fueron secuestrados en el municipio de Chamilpa, cerca del campus universitario. Ambos fueron asesinados.
Además de ser fundadores de la asociación civil Misión Sustentabilidad México (MiSuMex), ambos formaban parte de redes universitarias, como el comité organizador de la Cátedra de la Unesco sobre Cambio Climático, por lo que su caso consternó a la comunidad científica a nivel nacional.
Un año antes, dos investigadores y defensores del agua fueron asesinados en dos hechos distintos dentro del Estado de México. Uno de ellos era el investigador Álvaro Arvizu Aguiñaga, quien también era fundador del Centro para la Sustentabilidad de la Sierra Nevada Incalli Ixcahuicopa (Centli). Fue asesinado tras un ataque a golpes dentro del mismo centro de codirigía.
En el atentado, el director académico Carlos Vargas Cabrera y Rebeca López Reyes, codirectora de la institución y esposa de Arvizu, fueron golpeados, atados de pies y manos. Colegas investigadores atribuyeron el ataque al trabajo de investigación, incidencia y participación comunitaria que realizaban en defensa del agua y los bosques.
El segundo caso fue el de Cuauhtémoc Márquez Fernández, investigador en agroecología y apicultura de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), atacado en su casa, en la Cañada del Agua. Falleció al día siguiente en un hospital del Estado de México.
En 2023, también asesinaron a Gabriel Trujillo, un biólogo de 31 años originario de Estados Unidos y de raíces mexicanas, tras recibir un ataque a balazos en Sonora, al noroeste de México, mientras recolectaba muestras de Cephalanthus occidentalis, conocido como guayabillo, un arbusto que investigaba como parte de su doctorado.
Durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19, Eugui Roy Martínez Pérez, un estudiante de 21 años del segundo semestre de biología en el Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca, fue asesinado a balazos en el municipio de San Agustín Loxicha, en su rancho de la comunidad de Tierra Blanca.
Su asesinato indignó a la comunidad estudiantil, a sus maestros, a biólogos que realizaron trabajos de campo con él y a científicos dedicados a la conservación de especies. Actualmente hay un colectivo de conservación que lleva su nombre.
En el caso de De la Torre, aún lo esperan en casa. “Que no se les olvide que también él es papá. Esta familia lo necesita”, dice uno de sus familiares para pedir a sus captores que lo liberen.
El pasado 25 de enero, Día del Biólogo en México, Mora dedicó unas palabras a su amigo y colega desaparecido, con quien recorrió montañas, ríos y cuevas, buscando reptiles y fotografiando la naturaleza: “Amigo Miguel, hay mucho que recordar. Hoy te felicito y reconozco tu gran trayectoria. Espero pronto saber de ti”.
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